SOCIEDAD Y TERRITORIO
De espaldas al mar
"Colombia
es una nación privilegiada, bañada por dos océanos: el Atlántico y el Pacífico"...
El mar
fue durante siglos para el mundo, la única realidad histórica. Sin embargo, aún
hoy entre nosotros no existe siquiera la certeza sobre los municipios
costeros en los dos mares y la extensión de esas costas: 47 municipios y
1.594 kilómetros, según los estudios más actualizados. ( ... ) Colombia es hoy
uno de los pocos países que no tiene una ley de costas. Y por eso sus
zonas litorales están literalmente atrapadas en las enmarañadas redes de una
normatividad anacrónica y compleja, que atrofia su desarrollo y limita sus
inmensas posibilidades en el campo portuario, turístico y la explotación
de las riquezas naturales de sus mares ( ... )
El 50 por
ciento del territorio colombiano, no está incorporado al país geográfico. Para
él, los mares y el océano son parte sustancial del Estado. En el caso de
Colombia, es desconocimiento colectivo el hecho de que marítima mente
limitamos con nueve estados, entre ellos algunos del sudeste asiático. Por
fortuna se ha ido creando conciencia en el ámbito legislativo sobre la
necesidad de empoderar las zonas litorales y costeras, dentro del
ordenamiento territorial en boga. La Comisión de Ordenamiento Territorial ha
planteado la creación de una tercera categoría territorial la costera. Las
otras son la rural y la urbana.
Esa nueva
dimensión permitirá la reglamentación administrativa de las zonas costeras, y
direccionar hacia sus territorios los futuros planes de desarrollo, como
ocurre en el mundo industrializado. ( ... )
Estado,
territorio y población .
Si
durante el siglo XIX las rivalidades entre centralistas y federalistas dieron
diferentes nombres al país y organizaron el territorio en departamentos,
regiones o Estados soberanos, durante el siglo XX, especialmente la
segunda mitad, la lucha se centró en la descentralización administrativa
y política que permitiera a las diferentes regiones del
país trazar con autonomía y responsabilidad su vida política, social, cultural,
económica y geográfica.
No ha sido fácil para el país
construir un marco jurídico de 'ordenamiento territorial. Desde la
Constitución Política de 1991 a la fecha se han presentado 14 proyectos de
Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial, todos los cuales han sido
archivados en el Congreso de la República. La causa: intereses políticos y
electorales que llevan a senadores y representantes a la Cámara a frustrar
mejores formas de organización del territorio, de la población y del
Estado.
Territorio y ordenamiento espacial
Primero veamos los siguientes conceptos:
Territorio. Es una porción de espacio que ocupan personas, grupos o Estados. En cualquiera de los casos, el territorio implica posesión del mismo, es decir, que es propio. Por tal razón las personas reclaman como suyos los territorios. Una casa, un lote, una parcela o finca, o el territorio de un país, se defiende por medios jurídicos frente a quienes intenten invadirlo.
Sobre el territorio de una nación o país, el Estado ejerce derecho de soberanía territorial, es decir, reclama respeto y controla de manera exclusiva y legítima un espacio geográfico delimitado por fronteras precisas.
En sentido socio-geográfico, un territorio es un espacio social el cual un grupo de personas ocupan y delimitan. Además, realizan sobre él diferentes prácticas de uso o territorialidad, es decir, se apropian de lugares y regiones realizando sobre ellos diferentes prácticas sociales que los unen e identifican con el territorio.
De acuerdo con lo anterior, territorialidad se refiere al hecho de ocupar un espacio propio, diferente de otros espacios, sobre el cual la población realiza unas prácticas características. Por ejemplo, la ganadería de los Llanos Orientales es diferente de la ganadería de la sabana de Bogotá; el uso de la tierra en la costa Caribe es diferente a la que hacen los campesinos de Boyacá o Santander. Los productos que siembran, las técnicas para sembrarlos, los nombres que les dan, son diferentes.
Estos son ejemplos de prácticas de territorialidad, de uso y apropiación de una región o de un lugar.
Propio no se refiere necesariamente a ser dueño. Se refiere más a tener una identidad con el lugar en el cual se vive. Esta identidad se construye en el transcurso de la vida de las personas y podemos observada en la forma de vestir, en la dieta alimenticia, en la arquitectura, en la forma de hablar y en los patrones culturales .
Ordenamiento espacial. Tiene relación con el manejo y uso que hacen las comunidades de sus territorios, durante un largo tiempo. En unos casos, el ordenamiento espacial proviene de normas dictadas por una organización social como los Estados. En otras, son producto de las resistencias o adaptaciones que hacen habitantes a las reglamentaciones legales.
Por lo general los ordenamientos espaciales legales, como en el caso de los pueblos de indígenas y blancos, durante la Colonia, se basan en normas o leyes que reglamentan los derechos, deberes, características de las poblaciones, etc. Por ejemplo, la Corona española señaló que cada población debía contar con una plaza central, alrededor de la cual se ubicarían las sedes de las autoridades religiosas y virreinales. Es decir, en uno de los lados adyacentes a la plaza se construía una Iglesia y la sede del virrey, así como la casa para el Cabildo y la real Audiencia. Sin embargo, este patrón de ordenamiento no fue seguido de la misma manera en todos los pueblos que se fundaron.
En muchos casos, fueron adaptados a las necesidades de los habitantes que tenían otra idea de organización del espacio geográfico.
Colombia: país de regiones naturales
Desde la Colonia, el actual territorio de Colombia ha sido un país de regiones. En ese entonces, se configuraron cuatro regiones que tenían unidad sociocultural y geográfica. La gran deficiencia de estas regiones era la comunicación entre ellas y en su interior.
Durante el siglo XIX, las regiones naturales fueron: la región de la cordillera Oriental, la región del Cauca, la región de Antioquia y la región Caribe.
Durante el siglo XX y hasta el presente, y gracias al desarrollo del país, se conformaron otras regiones naturales que se caracterizaron por compartir patrones socio culturales y geográficos. Estas regiones son:
La región Caribe. En términos espaciales esta región está integrada por grandes sabanas, las cuales se utilizan en ganadería y agricultura. La población de la región Caribe cuenta con buena parte de población de ascendencia africana e indígena, lo que imprime particularidades culturales y sociales en sus habitantes. Durante el siglo XX, llegaron inmigrantes árabes que hicieron aportes en el campo de la cultura, la economía y la política de la región y el país.
La región del Pacífico. Allí se ubican los mayores complejos agroindustriales y azucareros, así como el puerto de Buenaventura, que es el más grande del país. El Pacífico cuenta con innumerables riquezas naturales que incluyen metales preciosos, petróleo, pescados, maderas y turismo, entre otros.
La ascendencia de la mayoría de su población es africana e indígena. La escasez y deficiencia de vías de comunicación mantiene, aislada parte de la región y obstaculiza, el desarrollo de todas sus potencialidades.
La región Andina. Corresponde a la parte central del país y en ella se concentra el poder político y económico del mismo. En efecto, en esta región está ubicada la capital del país, sede del gobierno central, así como gran parte de las industrias, empresas y sectores financieros más dinámicos de la nación.
Allí también se adelanta una importante actividad agrícola y agroindustrial que proporciona 'productos para el mercado interno y para la exportación. La ascendencia de la población es indígena y española. El desarrollo económico plantea desafíos ambientales, tales como la contaminación y degradación del ambiente, lo que ha obligado al gobierno central de manera permanente a tomar medidas preventivas.
La región de la Orinoquia. Las extensas llanuras que la conforman se han venido integrando de manera acelerada al resto del país en las últimas décadas, entre otros aspectos, por su riqueza agropecuaria y, de manera especial, por el descubrimiento de numerosos pozos petroleros. De igual modo el surgimiento de grupos ilegales de diversa índole disputan el territorio al control del Estado.
La región de la Amazonia. Es la menos poblada a pesar de los procesos de colonización que llevaron campesinos desde la región Andina hacia estos territorios. La región es selvática, por lo que el control del Estado sobre ella es escaso y tiene que disputado con grupos ilegales, como guerrillas y paramilitares.
La región Insular. Comprende todas las islas continentales o ubicadas en la plataforma continental, y las oceánicas o ubicadas mar adentro, como San Andrés, Providencia y Santa Catalina. La dinámica poblacional y económica de las islas les da características diferentes a las de otras regiones del país.
Territorio y regiones en Colombia
Territorio y ordenamiento espacial
Primero veamos los siguientes conceptos:
Territorio. Es una porción de espacio que ocupan personas, grupos o Estados. En cualquiera de los casos, el territorio implica posesión del mismo, es decir, que es propio. Por tal razón las personas reclaman como suyos los territorios. Una casa, un lote, una parcela o finca, o el territorio de un país, se defiende por medios jurídicos frente a quienes intenten invadirlo.
Sobre el territorio de una nación o país, el Estado ejerce derecho de soberanía territorial, es decir, reclama respeto y controla de manera exclusiva y legítima un espacio geográfico delimitado por fronteras precisas.
En sentido socio-geográfico, un territorio es un espacio social el cual un grupo de personas ocupan y delimitan. Además, realizan sobre él diferentes prácticas de uso o territorialidad, es decir, se apropian de lugares y regiones realizando sobre ellos diferentes prácticas sociales que los unen e identifican con el territorio.
De acuerdo con lo anterior, territorialidad se refiere al hecho de ocupar un espacio propio, diferente de otros espacios, sobre el cual la población realiza unas prácticas características. Por ejemplo, la ganadería de los Llanos Orientales es diferente de la ganadería de la sabana de Bogotá; el uso de la tierra en la costa Caribe es diferente a la que hacen los campesinos de Boyacá o Santander. Los productos que siembran, las técnicas para sembrarlos, los nombres que les dan, son diferentes.
Estos son ejemplos de prácticas de territorialidad, de uso y apropiación de una región o de un lugar.
Propio no se refiere necesariamente a ser dueño. Se refiere más a tener una identidad con el lugar en el cual se vive. Esta identidad se construye en el transcurso de la vida de las personas y podemos observada en la forma de vestir, en la dieta alimenticia, en la arquitectura, en la forma de hablar y en los patrones culturales .
Ordenamiento espacial. Tiene relación con el manejo y uso que hacen las comunidades de sus territorios, durante un largo tiempo. En unos casos, el ordenamiento espacial proviene de normas dictadas por una organización social como los Estados. En otras, son producto de las resistencias o adaptaciones que hacen habitantes a las reglamentaciones legales.
Por lo general los ordenamientos espaciales legales, como en el caso de los pueblos de indígenas y blancos, durante la Colonia, se basan en normas o leyes que reglamentan los derechos, deberes, características de las poblaciones, etc. Por ejemplo, la Corona española señaló que cada población debía contar con una plaza central, alrededor de la cual se ubicarían las sedes de las autoridades religiosas y virreinales. Es decir, en uno de los lados adyacentes a la plaza se construía una Iglesia y la sede del virrey, así como la casa para el Cabildo y la real Audiencia. Sin embargo, este patrón de ordenamiento no fue seguido de la misma manera en todos los pueblos que se fundaron.
En muchos casos, fueron adaptados a las necesidades de los habitantes que tenían otra idea de organización del espacio geográfico.
Colombia: país de regiones naturales
Desde la Colonia, el actual territorio de Colombia ha sido un país de regiones. En ese entonces, se configuraron cuatro regiones que tenían unidad sociocultural y geográfica. La gran deficiencia de estas regiones era la comunicación entre ellas y en su interior.
Durante el siglo XIX, las regiones naturales fueron: la región de la cordillera Oriental, la región del Cauca, la región de Antioquia y la región Caribe.
Durante el siglo XX y hasta el presente, y gracias al desarrollo del país, se conformaron otras regiones naturales que se caracterizaron por compartir patrones socio culturales y geográficos. Estas regiones son:
La región Caribe. En términos espaciales esta región está integrada por grandes sabanas, las cuales se utilizan en ganadería y agricultura. La población de la región Caribe cuenta con buena parte de población de ascendencia africana e indígena, lo que imprime particularidades culturales y sociales en sus habitantes. Durante el siglo XX, llegaron inmigrantes árabes que hicieron aportes en el campo de la cultura, la economía y la política de la región y el país.
La región del Pacífico. Allí se ubican los mayores complejos agroindustriales y azucareros, así como el puerto de Buenaventura, que es el más grande del país. El Pacífico cuenta con innumerables riquezas naturales que incluyen metales preciosos, petróleo, pescados, maderas y turismo, entre otros.
La ascendencia de la mayoría de su población es africana e indígena. La escasez y deficiencia de vías de comunicación mantiene, aislada parte de la región y obstaculiza, el desarrollo de todas sus potencialidades.
La región Andina. Corresponde a la parte central del país y en ella se concentra el poder político y económico del mismo. En efecto, en esta región está ubicada la capital del país, sede del gobierno central, así como gran parte de las industrias, empresas y sectores financieros más dinámicos de la nación.
Allí también se adelanta una importante actividad agrícola y agroindustrial que proporciona 'productos para el mercado interno y para la exportación. La ascendencia de la población es indígena y española. El desarrollo económico plantea desafíos ambientales, tales como la contaminación y degradación del ambiente, lo que ha obligado al gobierno central de manera permanente a tomar medidas preventivas.
La región de la Orinoquia. Las extensas llanuras que la conforman se han venido integrando de manera acelerada al resto del país en las últimas décadas, entre otros aspectos, por su riqueza agropecuaria y, de manera especial, por el descubrimiento de numerosos pozos petroleros. De igual modo el surgimiento de grupos ilegales de diversa índole disputan el territorio al control del Estado.
La región de la Amazonia. Es la menos poblada a pesar de los procesos de colonización que llevaron campesinos desde la región Andina hacia estos territorios. La región es selvática, por lo que el control del Estado sobre ella es escaso y tiene que disputado con grupos ilegales, como guerrillas y paramilitares.
La región Insular. Comprende todas las islas continentales o ubicadas en la plataforma continental, y las oceánicas o ubicadas mar adentro, como San Andrés, Providencia y Santa Catalina. La dinámica poblacional y económica de las islas les da características diferentes a las de otras regiones del país.
Territorio y regiones en Colombia
Durante las últimas décadas del siglo XX, se plantearon distintas propuestas de
regionalización del territorio colombiano, cada una con un enfoque y propósito
característicos. La primera de ellas fue el Proyecto de grandes regiones de
desarrollo, basado
en el estudio sobre las condiciones del desarrollo en Colombia, publicado
en un informe de Louis Ioseph Lebret. En seguida, encuentras la
descripción de este proyecto y de algunos más recientes.
El ordenamiento espacial legal durante el siglo XIX
Durante
el siglo XIX, el ordenamiento espacial legal en Colombia se definió de
acuerdo con las contiendas políticas que se zanjaban a través de guerras
civiles, luego de las cuales se proclamaba una nueva constitución.
En estas podemos analizar el carácter del ordenamiento espacial
legal, es decir, saber si la organización de cada territorio se hacía de
acuerdo con criterios centralistas o federalistas.
Recordemos que los centralistas consideraban que la nación debía ser una sola, con un gobierno fuerte que dominara sobre las regiones. Los federalistas, a su vez, imaginaban una nación de la cual hacían parte Estados autónomos.
Entre 1810 y 1815, cada provincia que integró el virreinato de la Nueva Granada tuvo su propia constitución: Tunja, Socorro, Cundinamarca, Mompox y Cartagena, entre otras, proclamaron sus constituciones. Detrás de esto estaba la lucha entre federalistas y centralistas.
En 1821, la Convención de Cúcuta proclamó la primera constitución de carácter nacional, con lo cual el centralismo obtuvo su primera victoria. Esta Constitución reafirmó la libertad e independencia frente a España y bautizó al país con el nombre de Gran Colombia.
Las disputas entre los seguidores de Bolívar y Santander dieron al traste con la Gran Colombia, proyectada por Bolívar como una nación con capacidad de competir contra las grandes naciones de Europa y América del Norte. Sin embargo, los federalistas no estaban de acuerdo con Bolívar y en la Convención de Ocaña de 1828, manifestaron su oposición a la idea de organizar el territorio del antiguo virreinato de la Nueva Granada como una gran nación.
La inmensidad del territorio de la Gran Colombia no ayudó a su unión. Con escasas vías de
transporte, con grandes extensiones de tierra inhóspitas, con poca población en relación con el territorio y con regiones como Venezuela y Ecuador que criticaban el centralismo de Bogotá, poco a poco la idea de Bolívar se fue resquebrajando para terminar en 1830, unos meses después de la muerte del Libertador.
Durante el siglo XIX, el actual territorio de Colombia estuvo integrado por cuatro regiones, las cuales tenían las siguientes características:
Recordemos que los centralistas consideraban que la nación debía ser una sola, con un gobierno fuerte que dominara sobre las regiones. Los federalistas, a su vez, imaginaban una nación de la cual hacían parte Estados autónomos.
Entre 1810 y 1815, cada provincia que integró el virreinato de la Nueva Granada tuvo su propia constitución: Tunja, Socorro, Cundinamarca, Mompox y Cartagena, entre otras, proclamaron sus constituciones. Detrás de esto estaba la lucha entre federalistas y centralistas.
En 1821, la Convención de Cúcuta proclamó la primera constitución de carácter nacional, con lo cual el centralismo obtuvo su primera victoria. Esta Constitución reafirmó la libertad e independencia frente a España y bautizó al país con el nombre de Gran Colombia.
Las disputas entre los seguidores de Bolívar y Santander dieron al traste con la Gran Colombia, proyectada por Bolívar como una nación con capacidad de competir contra las grandes naciones de Europa y América del Norte. Sin embargo, los federalistas no estaban de acuerdo con Bolívar y en la Convención de Ocaña de 1828, manifestaron su oposición a la idea de organizar el territorio del antiguo virreinato de la Nueva Granada como una gran nación.
La inmensidad del territorio de la Gran Colombia no ayudó a su unión. Con escasas vías de
transporte, con grandes extensiones de tierra inhóspitas, con poca población en relación con el territorio y con regiones como Venezuela y Ecuador que criticaban el centralismo de Bogotá, poco a poco la idea de Bolívar se fue resquebrajando para terminar en 1830, unos meses después de la muerte del Libertador.
Durante el siglo XIX, el actual territorio de Colombia estuvo integrado por cuatro regiones, las cuales tenían las siguientes características:
·
No
estaban conectadas unas con otras, lo cual no facilitó el desarrollo de la
economía. Esto significa que no existían vías de comunicación apropiadas y
que el río Magdalena era el canal que unía al país.
·
La
ausencia de vías de comunicación aumentaba el tiempo y los costos de cualquier
actividad económica. Además obstaculizó la formación de industrias durante el
siglo XIX.
·
Cada
región producía para sí misma, por lo que no se dio un mercado adecuado entre
las regiones.
·
La
mayoría de la población nacía y moría sin salir de su región. Había poca
movilidad geográfica.
Las cuatro regiones geográficas y
económicas fueron: la región de la cordillera Oriental; el Cauca, que
durante el siglo XIX fue todo el sur occidente y parte del sur oriente;
Antioquia y la costa Atlántica.
Política y territorio
Durante el siglo XIX los desacuerdos entre centralistas y federalistas condicionaron la organización del territorio nacional. Los centralistas prefirieron los nombres de departamento y provincia para las divisiones territoriales, en tanto que los federalistas, el de Estado. Por otra parte, estos desacuerdos determinaron los diferentes nombres del país: los centralistas acuñaron la Gran Colombia, Nueva Granada y la República de Colombia; los federalistas: Confederación Granadina y Estados Unidos de Colombia.
El círculo de la guerra
Política y territorio
Durante el siglo XIX los desacuerdos entre centralistas y federalistas condicionaron la organización del territorio nacional. Los centralistas prefirieron los nombres de departamento y provincia para las divisiones territoriales, en tanto que los federalistas, el de Estado. Por otra parte, estos desacuerdos determinaron los diferentes nombres del país: los centralistas acuñaron la Gran Colombia, Nueva Granada y la República de Colombia; los federalistas: Confederación Granadina y Estados Unidos de Colombia.
El círculo de la guerra
Como la
organización territorial estaba atada a la vida política del país, el cambio
de nombre era precedido por una nueva constitución y esta por una guerra.
El esquema de la derecha resume la relación entre organización del
territorio y política. De acuerdo con el esquema, la rivalidad entre
grupos políticos daba lugar a la conformación de bandos que se enfrentaban en
guerras civiles. El bando ganador organizaba un marco jurídico que incluía una
nueva organización del territorio respecto al vigente.
Por lo general, la organización político-administrativa del país durante el siglo XIX implicó que el partido que accedía a la presidencia repartía las administraciones locales entre los suyos, es decir, que si el presidente era conservador, los gobernadores, alcaldes, jueces, maestros y funcionarios públicos eran conservadores, o viceversa.
Este esquema de manejo del poder implicaba purgas, es decir, quien no era del color político del partido gobernante salía o era expulsado del Estado. Con ello se configuraban rivalidades constantes entre quienes ostentaban el poder y quienes no estaban en él; rivalidades que, generalmente, se resolvían por medio de guerras civiles.
El asunto de las autonomías regionales
A lo anterior, se sumaba que las regiones gozaban de autonomía, tanto frente al gobierno central como frente a las demás regiones. Esto quería decir que algunas regiones se oponían a constituciones, leyes o iniciativas del gobierno que les restara poder o restringiera el manejo de sus recursos. Lo mismo sucedía frente a las iniciativas de otras regiones que intentaran dominar en el panorama nacional.
En el caso colombiano, la autonomía de las regiones fue una característica desde los tiempos del Nuevo Reino de Granada. Aunque la corona intentó dominar el espacio geográfico mediante diferentes normas y leyes, los habitantes adaptaban las mismas a las peculiaridades de su población o región.
Esta tradición se prolongó después de la independencia incluso con mayor fuerza. Por tal razón, regiones cuyos centros fueron Tunja o Bogotá, así como Cauca, Antioquia.o la Costa, defendieron sus privilegios de cualquier intento del gobierno central por reducirlos o quitarlos.
Durante el siglo XIX, la lucha por la dominación y administración del territorio se dio entre las regiones y el gobierno central, a lo cual contribuyó el aislamiento de las primeras por falta de vías de comunicación, el poder de algunas regiones y la debilidad del gobierno central.
De esta manera la organización y administración del territorio se constituyó en un problema que se solucionó en el gobierno de Rafael Reyes, quien dividió las antiguas regiones en departamentos y quitó a estas poder para interferir en los planes del gobierno yen el orden público.
Por lo general, la organización político-administrativa del país durante el siglo XIX implicó que el partido que accedía a la presidencia repartía las administraciones locales entre los suyos, es decir, que si el presidente era conservador, los gobernadores, alcaldes, jueces, maestros y funcionarios públicos eran conservadores, o viceversa.
Este esquema de manejo del poder implicaba purgas, es decir, quien no era del color político del partido gobernante salía o era expulsado del Estado. Con ello se configuraban rivalidades constantes entre quienes ostentaban el poder y quienes no estaban en él; rivalidades que, generalmente, se resolvían por medio de guerras civiles.
El asunto de las autonomías regionales
A lo anterior, se sumaba que las regiones gozaban de autonomía, tanto frente al gobierno central como frente a las demás regiones. Esto quería decir que algunas regiones se oponían a constituciones, leyes o iniciativas del gobierno que les restara poder o restringiera el manejo de sus recursos. Lo mismo sucedía frente a las iniciativas de otras regiones que intentaran dominar en el panorama nacional.
En el caso colombiano, la autonomía de las regiones fue una característica desde los tiempos del Nuevo Reino de Granada. Aunque la corona intentó dominar el espacio geográfico mediante diferentes normas y leyes, los habitantes adaptaban las mismas a las peculiaridades de su población o región.
Esta tradición se prolongó después de la independencia incluso con mayor fuerza. Por tal razón, regiones cuyos centros fueron Tunja o Bogotá, así como Cauca, Antioquia.o la Costa, defendieron sus privilegios de cualquier intento del gobierno central por reducirlos o quitarlos.
Durante el siglo XIX, la lucha por la dominación y administración del territorio se dio entre las regiones y el gobierno central, a lo cual contribuyó el aislamiento de las primeras por falta de vías de comunicación, el poder de algunas regiones y la debilidad del gobierno central.
De esta manera la organización y administración del territorio se constituyó en un problema que se solucionó en el gobierno de Rafael Reyes, quien dividió las antiguas regiones en departamentos y quitó a estas poder para interferir en los planes del gobierno yen el orden público.
Los nombres de Colombia
Los nombres que ha tenido nuestro país han correspondido con las formas como se ha concebido la organización de su territorio a lo largo de su historia. Durante la Colonia, por ejemplo, el país recibió el nombre de virreinato de la Nueva Grana- da y una vez se selló la Independencia, la nación recibió varios nombres que correspondían a nuevas constituciones o a reformas constitucionales, con sus respectivas implicaciones en la organización de su territorio.
Virreinato de la Nueva Granada
Fue una
entidad territorial que funcionó durante los siguientes períodos:
• 1717-1724 • 1740-1810 • 1815-1819
La interrupción del virreinato entre 1724 y 1740 tuvo su causa en motivos de carácter financiero.
Las divisiones territoriales del virreinato fueron:
• 1717-1724 • 1740-1810 • 1815-1819
La interrupción del virreinato entre 1724 y 1740 tuvo su causa en motivos de carácter financiero.
Las divisiones territoriales del virreinato fueron:
·
Reales
Audiencias de Santa Fe, Panamá y Quito
·
Capitanía
General de Venezuela
·
Capital
Santafe de Bogotá
El amplio territorio del
virreinato comprendía las áreas de las actuales Repúblicas de Colombia, Ecuador,
Panamá y Venezuela; además el norte del Perú y Brasil y el occidente de
Guyana.
La Gran Colombia
La Gran Colombia
Se instituyó en la Constitución de Cúcuta y unió el virreinato de la Nueva
Granada, la Capitanía General de Venezuela, la Presidencia de Quito y la
Provincia libre de Guayaquil, que corresponden a los actuales territorios
de Colombia, Venezuela, Ecuador y Panamá También hicieron parte de la
unión algunos territorios de Costa Rica, Perú, Brasil, Guyana y
Nicaragua.
República de la Nueva Granada
República de la Nueva Granada
Disuelta la Gran Colombia, se
formaron tres naciones: Nueva Granada, Venezuela y Ecuador.
La República de la Nueva Granada se formó a partir de la Convención Granadina de 1831, por medio de la cual se aprobó la separación de La Gran Colombia y se afirmó con la Constitución de 1843.
El territorio del nuevo país se dividió en provincias las cuales estaban integradas por uno o dos cantones. Estos últimos estaban subdivididos en distritos parroquia les. Al momento de la Convención Granadina existían 16 provincias; en 1851 ya eran 36.
Confederación Granadina
La República de la Nueva Granada se formó a partir de la Convención Granadina de 1831, por medio de la cual se aprobó la separación de La Gran Colombia y se afirmó con la Constitución de 1843.
El territorio del nuevo país se dividió en provincias las cuales estaban integradas por uno o dos cantones. Estos últimos estaban subdivididos en distritos parroquia les. Al momento de la Convención Granadina existían 16 provincias; en 1851 ya eran 36.
Confederación Granadina
Después de la Constitución de 1843, las tensiones entre provincias que se quejaban del descuido del gobierno central dieron como resultado la formación de Estados independientes dentro de la Nueva Granada. La situación se comenzó a agudizar desde 1853. Para evitar la desintegración del país, en 1858 se convocó una Constituyente que proclamó una nueva constitución de acuerdo con la cual el país se denominó Confederación Granadina. La nueva nación tuvo como capital a Tunja.
El nuevo Estado federal estaba conformado por nueve Estados, producto de la unión de diferentes provincias. Los estados fueron: Panamá, Antioquia, Bolívar, Boyacá, Cauca, Cundinamarca, Magdalena, Boyacá y Santander.
Estados Unidos de Colombia
La guerra civil de 1860-1863 entre conservadores y radicales, terminó con el triunfo de los últimos. Desde 1861, los radicales convocaron la Convención de Rionegro que con el triunfo en la guerra civil proclamó en 1863 una nueva constitución, de acuerdo con la cual el país recibió un nuevo nombre: Estados Unidos de Colombia.
La nueva república federal estuvo conformada por nueve Estados, cada uno de los cuales tenía autonomía económica, política e incluso su propio ejército. Además de los nueve Estados, la nación tenía Territorios Nacionales que dependían del gobierno central.
Los Territorios Nacionales fueron: Caquetá, Casanare, Guajira, San Andrés y Providencia, Los Llanos Orientales, la Sierra Nevada de Santa Marta y los Motilones.
República de Colombia
El
movimiento de la Regeneración, impulsado por Rafael Núñez, lideró la redacción
de una nueva constitución de carácter centralista. Esta Constitución se
proclamó en 1886 y, de acuerdo con ella, el nuevo país recibió el nombre de
República de Colombia. De acuerdo con su artículo 4, los Estados pasaron a
denominarse departamentos y los territorios nacionales se agregaron a algunos
de ellos.
La Constitución de 1886 rigió al país durante 105 años, es decir, hasta 1991. Durante su vigencia el territorio nacional se organizó en departamentos, los cuales cambiaron de nombre, límites y extensión de acuerdo con diferentes circunstancias.
En relación con el territorio, la Constitución Política de 1991 definió que:
·
Son
entidades territoriales los departamentos, los distritos, los
municipios y los territorios indígenas.
·
De
acuerdo con lo anterior, las intendencias y comisarías pasaron a ser
nuevos departamentos.
·
Encomendó
al Congreso adelantar lo pertinente para promulgar una Ley Orgánica.
Ordenamiento
espacial legal
Durante
el siglo XX el ordenamiento espacial centralista consolidó en el país entidades
territoriales como departamentos, municipios, comisarías e
intendencias. Veamos
ahora la manera como se llegó a este ordenamiento territorial centrado
en las unidades geográficas mencionadas.
La
división territorial en la primera mitad del siglo XX
Las nueve
divisiones territoriales del país heredadas del siglo XIX
presentaban inconvenientes para la formación de un Estado nacional y especialmente para
la administración política del mismo. Entre las razones para replantear
las divisiones territoriales que rigieron en el siglo XIX, podemos señalar
las siguientes:
·
Existían
regiones que por su inmensidad tenían poder económico, militar y
desde luego político. Tal es el caso del Gran Cauca que está constituido por medio
país, Antioquia con un importante peso económico y político y la costa Caribe.
·
Este
poder se traducía en constantes rivalidades con el Estado nacional y su
re presentante legal, el gobierno central. Por este motivo las políticas
de Estado no podían llevarse a cabo sin el permiso de las regiones.
·
En más de
una ocasión el poder de las regiones se tradujo en guerras civiles.
·
Los jefes
políticos de las regiones se consideraban jefes de Estado, cuyas
regiones estaban ligadas al Estado central para efectos internacionales.
Esto significaba que tales jefes se convirtieron en caudillos que rivalizaban con el presidente de la República o con los jefes de otras
regiones.
·
Las
grandes unidades territoriales en que estaba dividido el país no facilitaban
la unidad, el progreso y la paz. Por el contrario, se constituían en
contrapesos que impedían la acción del gobierno central.
·
La
pérdida de Panamá alertó al gobierno central sobre la necesidad de
organizar el territorio en unidades más pequeñas.
Estas
razones motivaron a la administración del General Rafael Reyes, quien gobernó el país entre
1904-1909, a implementar una serie de leyes para organizar el país en
unidades territoriales pequeñas que permitieran eliminar el peso de las
regiones y controlar la ejecución de políticas nacionales.
En el siguiente cuadro se resumen las etapas de organización del
territorio durante la administración de Rafael Reyes, a
lo largo de las cuales se des integraron las grandes divisiones
territoriales del siglo XIX y se organizó el territorio del país de la
manera como hoy lo conocemos.
La división territorial en la segunda mitad del siglo XX
Durante el siglo XIX los conflictos entre centralistas y federalistas definieron las formas de organización del territorio. De acuerdo con los resultados de la contienda, las regiones fueron más o menos independientes. Sin embargo, bien en el centralismo o bien en el federalismo, las regiones defendieron el manejo de sus recursos los cuales adquirían por medio del cobro de impuestos.
La tendencia durante el siglo XIX fue quitarle poder a las regiones para dárselo al Estado. Esta propuesta se consolidó con la Constitución de 1886 y, posteriormente, con la organización del territorio nacional en la administración de Rafael Reyes.
Hacia la descentralización administrativa
La lucha durante el siglo XX fue por la descentralización administrativa. Esto quiere decir que se buscó devolverle a las regiones el poder que habían perdido sin que ello significara que el país volviera al federalismo, ni que el gobierno central perdiera sus facultades y control sobre las regiones.
Entre los poderes que se restituyeron a las regiones durante el siglo XX está el administrativo. Es decir, autonomía para que las regiones administren sus presupuestos.
En otras palabras, durante el siglo XX se consolidaron países con ordenamientos espaciales centralizados también conocidos como unitarios, pero que otorgan a sus regiones autonomía en el manejo de su economía, especialmente del presupuesto. Por ejemplo, Colombia, Chile, Bolivia y Ecuador, entre otros. También hay países que tienen un ordenamiento espacial federal y descentralizado como es el caso de Venezuela, Argentina, México y Estados Unidos.
La descentralización administrativa y política comenzó a consolidarse en los años setenta. Durante la administración de Alfonso López Michelsen se planteó una re- forma de carácter administrativo y fiscal para los municipios, sin que ello implicara descentralización política.
Esta reforma propuso que los municipios lograran autonomía en aspectos como los servicios públicos y el manejo de los presupuestos locales para obras de infraestructura. En la década siguiente, los municipios participaron en programas de planeación regional así como en la formulación de soluciones a los problemas de desarrollo locales.
Hacia la descentralización política
De acuerdo con la Constitución de 1886 el régimen centralista concentraba en el presidente de la República muchas facultades. Entre ellas estaba la de nombrar gobernadores, alcaldes, docentes y funcionarios públicos. De esta manera, las administraciones locales tenían el tinte político del presidente de turno.
En 1986 se estableció la elección popular de alcaldes, de acuerdo con la cual los man- datarios locales serían elegidos por voto popular de sus conciudadanos. Esta reforma aumentó la autonomía administrativa de los municipios e hizo posible una participación más activa de los ciudadanos en la vida política local.
No obstante la concentración de funciones en el Presidente y más de un siglo de partidos tradicionales, impidieron que la descentralización política fuera plena. En otras palabras, en las regiones continuaron dominando figuras de los partidos liberal y conservador gracias a décadas de manejo clientelista de la política.
Ordenamientos espaciales alternativos
La colonización antioqueña
Los ordenamientos espaciales alternativos se refieren a la forma como las poblaciones organizan, apropian y utilizan el territorio, adaptando o modificando las normas del Estado. Un ejemplo de este tipo de ordenamiento espacial fue la colonización antioqueña, que inició a finales del siglo XVIII y que movilizó pobladores de Antioquia hacia lo que luego fueron los departamentos de Caldas, Risaralda y Quindío, aunque también ocuparon regiones del norte del Tolima, el norte del Valle y Chocó.
Entre las causas de la colonización antioqueña podemos destacar:
·
La
concentración de tierras en pocas manos. En Antioquia existían grandes
lati- fundios mientras que el grueso de la población no contaba con
propiedades. Ade- más, la crisis de la minería impulsó a numerosas
familias a migrar hacia el sur del departamento en busca de tierras para
su sustento.
·
El
aumento de la población. A este fenómeno se debe añadir la poca
capacidad del Estado para asumir mano de obra. En su lugar se emitieron
"leyes de vagancia" por las que se perseguían a los sin oficio
para enrolarlos en cuadrillas de trabajo cuya función era derribar monte o
selva virgen.
Colonización
y conflicto
Cuando las familias se instalaban en un lugar determinado, procedían al desmonte del territorio. Es decir, a golpe de machete y hacha despejaban zonas que luego utilizaban para el cultivo. Sin embargo, cuando las tierras que antes eran monte y selva estaban aptas para la agricultura, algunos terratenientes reclamaron propiedad sobre ellas. Actitud que originó conflictos con los colonos y campesinos.
La territorialidad
Estudiamos que territorialidad es el uso que se hace de territorios considerados propios. En el caso de la colonización antioqueña se introdujeron una serie de prácticas de territorialidad que fueron importantes para el país. Veamos algunas:
Cuando las familias se instalaban en un lugar determinado, procedían al desmonte del territorio. Es decir, a golpe de machete y hacha despejaban zonas que luego utilizaban para el cultivo. Sin embargo, cuando las tierras que antes eran monte y selva estaban aptas para la agricultura, algunos terratenientes reclamaron propiedad sobre ellas. Actitud que originó conflictos con los colonos y campesinos.
La territorialidad
Estudiamos que territorialidad es el uso que se hace de territorios considerados propios. En el caso de la colonización antioqueña se introdujeron una serie de prácticas de territorialidad que fueron importantes para el país. Veamos algunas:
·
El uso de
la tierra se orientó a la siembra de café. De este producto el país dependió
durante los últimos años del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX.
·
Ampliación
de la pequeña propiedad. Esta colonización fue obra de familias que no
contaban con recursos para contratar mano de obra, por lo que utilizaron
la propia. Esto impidió la concentración de la tierra en pocas manos y
llevó a que cada familia tuviera su "pedazo" de tierra.
·
Innovación
en agricultura. Como la tierra colonizada era propia, las familias introdujeron
formas diferentes de cultivo con lo que aumentaron su capacidad
pro- ductiva. Consecuencia de ello fue el aumento de las exportaciones de
café.
·
Al margen
de la guerra. Debido a la falta de vías de comunicación los territorios de
la colonización antioqueña no se vieron afectados por las guerras civiles
del siglo XIX. Esto permitió consolidar la producción cafetera y construir
relaciones sociales más igualitarias, sustentadas en la mediana
propiedad.
·
Desarrollo
de las vías de comunicación. Los excedentes que se generaron del cul- tivo
del café se invirtieron en la región, especialmente en vías de
comunicación, con lo que generó un mercado interno que favoreció el
comercio.
A
mediados del siglo XVI, más exactamente en el año 1549, la corona española dio orden a la entonces Audiencia de Santafé, de reunir a la población
aborigen (o indios como se les llamaba) en pueblos, al estilo de los
pueblos típicos de la Península. Los españoles realmente tenían la
convicción de que así los nativos finalmente vivirían como "gente
civilizada". Diez años después, obedeciendo la orden de la Corona, se
dio comienzo a la construcción de los pueblos planeados, aun en medio de
la oposición de los encomenderos y los indígenas mismos. Lo que se ordenó
fue lo siguiente:
"[
... ] Su iglesia debe ir en un canto de la plaza al oriente del altar del
grandor y ta- maño que fuere el pueblo y a otro tanto hagan la casa del
cacique y el señor y a otro .. la casa de su cabildo y cárcel y a otro
lado las de los más principales y tras esto por sus calles se pongan los
demás solares y poniendo los de una parentela y conocidos en un
barrio":
Si observamos un dibujo de un "pueblo de
indios': como se les denominaba en su época, es posible ver una
concentración del poder político y religioso alrededor de la plaza. La
iglesia representaba lo sagrado cristiano que excluía por completo lo
sa- grado indígena. En total contraste, en el dibujo aparece representado
tanto el poder político de los indígenas como el de los españoles: en el
espacio central había lugar para la casa del cacique y señor, así como
para las de los principales, el cabildo y la prisión. El cabildo y la
cárcel representaban el orden político y represivo del universo español,
en tanto que la creación de barrios, cada uno de los cuales estaba
habitado por parentelas, reflejaba cierto reconocimiento de los núcleos de
parentelas nativos. Esta era la forma como se pretendía establecer la
convivencia con la población nativa y consolidar el proceso de asimilación
de su cultura a la hispana.
Constituciones y territorio
Veamos las constituciones que tuvo Colombia durante el siglo XIX y la forma como se organizó en ellas el territorio, es decir, la manera como se dictaminó el ordenamiento espacial legal. En el siguiente cuadro se presentan las constituciones del siglo XIX y su relación con el territorio. El boton rojo indica que las constituciones el ordenamiento espacial legal fue de carácter federalista y el botón azul significa que fue centralista.
Constituciones y territorio
Veamos las constituciones que tuvo Colombia durante el siglo XIX y la forma como se organizó en ellas el territorio, es decir, la manera como se dictaminó el ordenamiento espacial legal. En el siguiente cuadro se presentan las constituciones del siglo XIX y su relación con el territorio. El boton rojo indica que las constituciones el ordenamiento espacial legal fue de carácter federalista y el botón azul significa que fue centralista.
Cada una
de estas constituciones desató conflictos y guerras civiles en el país, con
los cuales la contraparte quiso imponer un nuevo orden territorial en el
país. El siguiente esquema presenta las guerras civiles en el siglo XIX y
su relación con el orden espacial legal.
La Constitución 1991 Y el territorio
Un nuevo modelo de gobierno
Con la Constitución Política de 1991 cambiaron las relaciones entre regiones y gobierno central, que desde la Constitución de 1886 estuvieron a favor de este último. En la nueva Constitución se diseñó un modelo de gobierno que intenta hacer más eficiente las relaciones entre administración local y nacional. En lo que se refiere a los municipios ...
La Constitución 1991 Y el territorio
Un nuevo modelo de gobierno
Con la Constitución Política de 1991 cambiaron las relaciones entre regiones y gobierno central, que desde la Constitución de 1886 estuvieron a favor de este último. En la nueva Constitución se diseñó un modelo de gobierno que intenta hacer más eficiente las relaciones entre administración local y nacional. En lo que se refiere a los municipios ...
·
Aumentó
su participación en la planeación nacional.
·
A través
de las transferencias, les otorgó recursos provenientes del presupuesto
nacional.
·
Les dio
participación en las ganancias de la explotación de los recursos naturales
que tuvieran lugar en sus territorios, a través de las llamadas
regalías.
·
Dejó
abiertas las puertas para una futura división del país en regiones, con lo
que buscó responder de manera más apropiada a las realidades
socioculturales, históricas y geográficas del país.
Entidades
territoriales
De acuerdo con el artículo 286 de la Constitución de 1991, "son entidades territoriales los departamentos, los distritos, los municipios y los territorios indígenas":
De acuerdo con el artículo 286 de la Constitución de 1991, "son entidades territoriales los departamentos, los distritos, los municipios y los territorios indígenas":
·
Los departamentos. De acuerdo con el artículo 298 de la Constitución,
tienen autonomía para la administración de los asuntos seccionales y la planificación
y promoción del desarrollo económico y social dentro de su territorio. Además,
ejercen funciones administrativas, de coordinación, de complementariedad
de la acción municipal, de intermediación entre la nación y los
municipios.
·
Los distritos. Son
unidades administrativas de régimen especial que se conforman con el
propósito de administrar territorios que por su naturaleza requieren
atención especial. Tal es caso de Barranquilla y Bogotá que son distritos
especiales; Cartagena y Santa Marta que son distritos turísticos y
culturales.
·
Los municipios. Según el artículo 311 de la Constitución y la Ley
136 de 1994, son la unidad básica de la división político-administrativa
del Estado, con autonomía política, fiscal y administrativa.
·
Los territorios indígenas. Conforme al artículo 329 de la Constitución
"su delimitación se hará por el gobierno nacional, con participación de
los representantes de las comunidades indígenas, previo concepto de la
Comisión de Ordenamiento Territorial".
Entidades
territoriales de apoyo y coordinación
·
Las provincias. Son unidades integradas por un grupo de municipios
que presentan afinidades. Sus funciones son promover la identidad de la
población e impulsar proyectos de interés subregional, entre otros.
·
El corregimiento departamental. Son divisiones departamentales
que no forman parte de un municipio, y cuentan con un núcleo de
población.
·
El área metropolitana. Es una división administrativa
formada por un conjunto de municipios integrados alrededor de un municipio
núcleo o metrópoli. Estos están vinculados entre sí por estrechas
relaciones de orden físico, económico y social.
La Ley
Orgánica de Ordenamiento Territorial
El
artículo 38 de la Constitución Política de 1991 autorizó al gobierno nacional
para que integrara una Comisión de Ordenamiento Territorial, COT, encargada de realizar
estudios e investigaciones que permitieran reorganizar el territorio nacional.
El propósito final era diseñar una Ley Orgánica de Ordenamiento
Territorial, LOOPT, con la cual se superara el Estado centralista
establecido desde 1886 y se ofreciera un marco jurídico para la
organización territorial.
Dicha
comisión realizó trabajos de investigación y consulta entre 1992 y
1994, dando por resultado un documento en el cual se formularon las bases
sobre las que se debería fundamentar el ordenamiento territorial. Después
de 15 años del trabajo de la Comisión no ha sido posible formular la Ley
Orgánica de Ordenamiento Territorial. Esto se debe a que ella se
constituye en una amenaza para políticos que tienen fincado su poder en la
forma actual de organización del territorio.
¿Qué
es?
Cuando en
Colombia se habla de ordenamiento territorial se hace en
términos político-administrativos, limitando el asunto a cuestiones de
gobierno. Por su parte, una Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial,
además de política debe ser integral y territorial.
Es decir,
además del eje político-administrativo, la ley debe contener los ejes
geográfico y étnico-cultural. Por tratarse de una ley orgánica se ofrecerán
principios que orientan el uso de la tierra, la sostenibilidad del medio,
el progreso, los ecosistemas, el patrimonio natural, la población,
asentamientos humanos, unidades político- administrativas, urbanismos y
ruralismo, entre otros aspectos.
Algunas
recomendaciones que han hecho diferentes investigadores especializados en
ordenamiento territorial para formular la ley orgánica son los
siguientes:
·
Diferenciar
entre entidades geográficas y unidades político-administrativas. Entre las dos
no necesariamente hay correspondencia.
·
Tener en
cuenta los espacios continentales que integran el territorio nacional como
base para el ordenamiento. Estos espacios son: Amazonia, Orinoquia, Cuenca
Marabina, Espacio Andino, Espacio Caribe, Espacio Pacífico.
·
Prever y
disponer Planes de Desarrollo y Ordenamiento Territorial por cada uno de
los seis espacios continentales. El Plan Nacional de Desarrollo y Ordenamiento
Territorial es la unión orgánica de los planes de los espacios
continentales.
·
El nuevo
ordenamiento territorial debe partir de las unidades político-administrativas
actuales -Estado, departamentos y municipios-o Pero debe terminar en la
región como unidad fundamental del ordenamiento.
·
Tener en
cuenta el eje étnico-cultural para clasificar municipios. De acuerdo
con el eje estos serían: hispanos, indianos y afrocolombianos.
·
Integrar
las provincias, distritos y áreas metropolitanas al nuevo
ordenamiento territorial.
·
Modificar
la Ley de Áreas Metropolitanas de tal manera que los municipios que hacen
parte de las áreas tengan igualdad de condiciones.
·
Crear
distritos para manejo especial y preservar los hitos geográficos del país.
Problemas
del nuevo ordenamiento territorial
De los
departamentos a las regiones geográficas
El nuevo
ordenamiento territorial consiste en pasar de los departamentos a las regiones
geográficas, integradas por departamentos. Con esto se daría paso a la
autonomía de la gestión, la descentralización administrativa y la
distribución de funciones.
Lo que se
busca es desconcentrar el poder centralista para dar paso a la
descentralización regional y con ello a la distribución de funciones. Las
regiones serán unidades político-administrativas independientes que
tendrán funciones las cuales asumirán de manera autónoma.
Los
problemas
Son
diversos los problemas que ha enfrentado esta propuesta. De un lado, no ha
habido una voluntad política suficiente para sacarla adelante. De otro lado,
los diversos proyectos de ley que se han presentado, no han progresado a
causa de los obstáculos puestos por intereses de tipo electoral y
burocrático. Eso ha sido así, pues una reforma de ordenamiento territorial
implicaría una transformación del sistema electoral actual, lo que afectaría
profundamente los intereses políticos locales y regionales tradicionales.
Además, sectores económicos, ligados profundamente a la política regional, tienen
un peso importante a la hora de las decisiones.
La
existencia de recursos estratégicos, como por ejemplo el petróleo, en zonas
ubicadas en la frontera entre departamentos y regiones, hace que una nueva
división territorial sea vista por unos como una amenaza para el
desarrollo local y regional, y por otros como una oportunidad para acceder
a fuentes de riqueza. Por circunstancias como estas, el ordenamiento
territorial ha sido duramente criticado por fuerzas políticas regionales y
por grupos de presión.
Recursos
ambientales estratégicos
Una de
las perspectivas más interesantes que plantea el nuevo esquema de ordenamiento
territorial, es el desarrollo regional como una forma para alcanzar
el crecimiento económico local y nacional. El interés por lo regional, ha
hecho que se establezcan recursos que antes no eran considerados como
tales, por ejemplo: las reservas naturales y forestales, la oferta biológica,
los recursos hídricos y el patrimonio ambiental en general. En el
transcurso de poco tiempo, estos recursos se convertirán en estratégicos.
Con ello,
algunos territorios que antes se consideraban pobres por su
aislamiento geográfico, han encontrado nuevas riquezas y nuevas
perspectivas hacia el futuro. Es así como los territorios del Chocó y las
selvas del Amazonas, empiezan a jugar un papel importante en el desarrollo
regional, y sus reservas biológicas se constituyen en un capital de
negociación muy importante. Igualmente, la conservación de las fuentes de
agua se constituye en un tema crucial en el mediano plazo. Las regiones se verán obligadas
a negociar entre sí, de acuerdo con su oferta de recursos naturales.
Por
último, el nuevo ordenamiento territorial debe tener un carácter gradual y
progresivo, dada la larga tradición centralista del país y el conflicto interno
que vive el país que hace difícil la reorganización del territorio. En
otras palabras, es estratégico o vital que el Estado controle el
territorio nacional de tal forma que la regionalización no afecte su
unidad.
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